martes, 4 de febrero de 2014

Cesar o no cesar a Lobera: "that is the question"

Sergio Lobera generó mucha ilusión cuando llegó. Un entrenador joven, desconocido, que no venía ya quemado, con ADN Barça, una propuesta de futbol alegre y ofensivo. Con un discurso claro, educado y honesto se metió a la afición pronto en el bolsillo. Además, al hacerse público a los pocos meses de estar en el cargo su enfrentamiento con la dirección deportiva, es decir, con Juanito, la parroquia amarilla terminó por decantarse por el joven técnico maño. Pero ha llovido mucho ya desde aquella noche de partido copero contra el Racing de Santander, con remontada en inferioridad, prórroga bajo la lluvia, literalmente, la afición resguardada en Tribuna, y coreando el nombre de Lobera. Hasta llegó a crear una tendencia, el "loberismo". Pero de esa ilusión y confianza generada queda ya poco. Por medio ha pasado una temporada, con una clasificación agónica y engañosa para los play off, dónde ya se sabía que llegábamos justitos. Transcurrida ya más de la mitad del campeonato, con una plantilla más cara y teóricamente más compensada y de calidad, volvemos a estar donde empezamos. El equipo se arrastra para entrar en puestos de promoción, en una temporada en la que hasta ahora no se ha destacado ningún equipo en cabeza y parece que sería la ideal para disputar el ascenso directo. La UD no se sabe a lo que juega, ni tiene regularidad, Lobera se empeña en jugadores que no están a un nivel competitivo mínimo y los resultados contra equipos que no tienen nada más que orden y ganas, nos han borrado del campo.
 
¿Con un entrenador nuevo se soluciona todo esto? Difícil saberlo. Ya sabemos que un míster nuevo no garantiza nada, pero si continúa el mismo, está claro que tiene que cambiar su forma de trabajar. También es justo decir, que por supuesto no es el único culpable de esta situación. Hay jugadores de los que se esperaba mucho que no están dando la talla, pero si es responsabilidad del técnico ponerlos a jugar o no.
No somos partidarios de liquidar entrenadores, estos deberían poder terminar las temporadas a menos que corra peligro salvar la categoría.

3 comentarios:

  1. "La UD no se sabe a lo que juega, ni tiene regularidad, Lobera se empeña en jugadores que no están a un nivel competitivo mínimo y los resultados contra equipos que no tienen nada más que orden y ganas, nos han borrado del campo" Eso que usted comenta es así desde el año pasado, ¿ahora se ha dado cuenta? Lobera es un bluff.

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  2. Gracias por participar en el debate. También algunos jugadores han fallado y rendido menos de lo que se esperaba, estoy de acuerdo en que Lobera ha cometido fallos pero está a tiempo de corregirlos, cuando se equivoca suele reconocerlo y acepta su responsabilidad ¿Cuántos entrenadores hemos visto que hagan eso?. Creemos que los proyectos hay que acabarlos bien en su tiempo, y luego si eso empezar otro, pero no truncarlos a mitad cuando aún no está nada perdido.

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  3. En las ruedas de prensa habla de objetivos, ilusión, etc, pero no de fútbol, porque no sabe. Pero de todas maneras ¿qué saca con reconocerlo? Muy bien, reconoce los errores (que creo que no), estupendo. ¿Y ahora, podemos hablar de fútbol? Respecto a lo del proyecto, si lleva cerca de dos temporadas y todavía no se sabe si es un entrenador defensivo, ofensivo, si le gusta jugar con un delantero, con dos o con once, si le gusta el futbol directo o combinativo, etc. Pero que hago diciendo algo que ya usted dice en su artículo.

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