jueves, 29 de mayo de 2014

Crónica del fin del loberismo.

La despedida de Sergio Lobera en la UD Las Palmas ha sido por un lado sorprendente, porque a falta de dos jornadas para acabar la liga no era de esperar, y por otro lado poco elegante en las formas por parte del Club. Finalizada la rueda de prensa desde la emisora oficial amarilla se dijo que el entrenador, que acaba contrato en Junio, había pedido informes sobre el Betis, equipo sobre el que había rumores en la última semana acerca de que se había interesado por el todavía técnico amarillo, noticia que había sido desmentida por el nuevo secretario técnico, el isletero, ex amarillo y ex bético Alexis Trujillo. Suponiendo que fuera cierto ¿cree alguien que Lobera no querría ascender con Unión Deportiva?, y si acababa contrato ¿es inmoral que se informase sobre su posible nuevo destino?, todos sabemos que es una práctica habitual, incluso el club a lo largo de su estancia ha contactado con probables sustitutos.

Los números de la ilusión truncada.

Más allá de estar a favor o en contra del ya ex-técnico de la UD, podemos analizar dos cosas, por una lado los números, y por otro lado los factores intangibles. En cuanto a los datos estadísticos, Lobera ha dirigido en estas dos temporadas un total de 94 partidos, con 40 victorias, 25 empates y 29 derrotas. Yendo más allá de los fríos números, hay que reconocer que es el entrenador que más ilusión ha levantado de la última década y que más apoyo popular ha tenido por parte de la hinchada amarilla. Aterrizó en Pio XII en verano de 2012 sin ser un nombre conocido,  pero con un discurso claro, contundente y muy honesto, que convenció a los dirigentes para ficharlo y que enseguida llamó la atención de la afición, hasta el punto de crear su propio estilo, el loberismo.

Su primera temporada en UD Las Palmas.

En su primera temporada en el Club ya se le vio que era un superviviente pues superó varios momentos críticos durante el año, alternado con otros de buen juego y resultados, hasta clasificar agónicamente al equipo para los play off de ascenso a Primera después de 10 años sin saborear esas mieles. Eliminado en primera ronda contra un Almería muy fuerte creado para subir, pero dejando la sensación de haber competido hasta el último minuto, se le renovó una temporada más pese a la pérdida de apoyo por parte de la Dirección Deportiva.

El segundo intento en UD Las Palmas.

En esta segunda temporada, con refuerzos de renombre y colgando a la UD Las Palmas el papel de favorito para el ascenso desde todos los puntos de la geografía peninsular, la exigencia ha sido máxima, como no podía ser menos en uno de los banquillos más calientes de España. Otra vez con muchos altibajos, y ya solo con el único apoyo de Miguel Ángel Ramírez, ha escapado de la quema en más de una ocasión, convirtiéndose en el minino Lobera, con más vidas que un gato. Pero la paciencia del Presidente se agotó, y lo que ocurrió después del partido contra el Recreativo lo conocemos todos. Tomar una determinación de estas características a falta de dos jornadas, ojalá que sean seis, para el final de la liga, es una apuesta cuanto menos arriesgada, para unos temeraria y para otros necesaria. Desde nuestro punto de vista consideramos que en el fútbol hay momentos en que se llega a punto de no retorno, es decir, para lo que queda, te la juegas con lo que tienes, por la sencilla razón de que en dos semanas ni el mejor entrenador del mundo le cambia la cara a un equipo.

Los auténticos responsables.

Al final de temporada, se ascienda o no, el Presidente debería depurar responsabilidades. Que se haya escapado el ascenso directo no es sólo culpa de Sergio Lobera. En la plantilla hay jugadores que no han estado a la altura, se han borrado o simplemente su incapacidad ha podido con ellos. Muchos jugadores venidos como estrellas se han estrellado, y la afición de la UD Las Palmas es sabia y ha tomado nota. En cuanto a la Dirección Deportiva, el trío calavera Juanito, Milovanovic, Cruz, no se puede ir de rositas después de los esperpénticos momentos que han protagonizado durante la temporada.

Asuntos sin aclarar y sorpresas.

Por último desearíamos destacar algunos detalles que nos ha llamado la atención en los acontecimientos de esta semana.
·         El primero es que en la rueda de prensa de despedida de Sergio Lobera no estuviera dando la cara y mostrando su apoyo su gran valedor en el club Miguel Ángel Ramírez.
·         El segundo, que el técnico maño sólo tuviera palabras de agradecimiento para la afición y para Manu Sayabera, ¿y Juan Carlos Socorro?.
·         El tercero, las caras sonrientes en el primer entrenamiento del tándem Jósico-Guerrero. No es que fuera un funeral, pero después de lo hecho en el campo por parte de los jugadores el domingo, que algunos no estuvieron ni a la altura del escudo, era para estar un poquito más serios en el estreno del nuevo cuadro técnico, al que por cierto, le deseamos los mayores éxitos, pues los suyos serán los nuestros también.

Gracias Sergio.

Antes de acabar, desde Crónicas en Amarillo queremos agradecer a Sergio Lobera su profesionalidad y honestidad a lo largo de estos dos años entre nosotros, y desearle mucha suerte en su carrera como entrenador profesional.
Sergio Lobera ilusinó a la afición de UD Las Palmas
Lobera el entrenador con mas apoyo de la afición amarilla de la última década



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